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Primer libro que leo de Donna Leon, famosa escritora norteamericana conocida gracias a las novelas del inspector Brunetti que se desarrollan en Venecia. Este en concreto es su primer libro, escrito en 1992. En él, el inspector Brunetti tiene que resolver la muerte de un famoso director de ópera con un pasado turbio, ocurrida durante el intermedio de la obra…

Como veis, el argumento es bastante clásico, aquí no encontraremos grandes conspiraciones ni nada de ese estilo. Sin embargo, es lo suficientemente interesante y es apoyado  por historias secundarias. Más bien la investigación se centra en ir descubriendo el pasado del director para así encontrar el motivo de su muerte. A pesar de que el libro engancha y se lee muy rápido, creo que a la trama le falta progresión aunque no está mal hilada, es decir, no avanza mucho durante la mayor parte de la novela ya que sus interrogatorios le dan débiles pistas o suposiciones pero nada totalmente sólido hasta las últimas cuarenta páginas. Quizás eso se compensaría si el final fuese muy sorprendente eso hubiese sido compensado, pero yo ya había intuido parte de él. Eso no quita que esté bastante bien y que sea totalmente coherente con la historia, además, me gusta la “solución” que le dan, que es casi lo más original del libro. Tampoco hay momentos de gran tensión ni trepidantes, pero tampoco se echan mucho en falta. En general, me ha resultado entretenido, salvo ciertos momentos que ya me cansaron un poco.

Una cosa que me ha sorprendido gratamente es que en mi opinión, el estilo de la autora está por encima de la media en este género (solo me refiero a la prosa, no a la trama ni a los personajes). No sé exactamente por qué pero esta ha sido mi impresión, aunque tampoco es muy fiable porque es el único libro que he leído de ella.

Los personajes no están mal, me ha gustado bastante Brunetti ya que un tipo totalmente normal y sin tantas tristezas y debilidades como Kurt Wallander (es que Wallander es muy quejica jaja). En este libro tampoco se profundiza mucho en su persona, se presenta su familia y un poco su pasado y creo que solo hay un capítulo entero dedicado a él. Quizás para algunas personas esto suponga un defecto, pero a mí me ha gustado ya que así no se rompe la trama de la intriga. El resto de los personajes no están mal, cumplen su papel y resultan interesantes.

Algo que sí se nota en el libro es la crítica social: a la corrupción en Venecia, los prejuicios, la degradación de la ciudad… En este caso, casi tiene algo de moraleja. Por lo que he leído, es una parte principal de sus novelas (de lo más importante)y aunque en ésta está bastante presente, no me parece tan principal.

Leyendo la reseña, se saca la conclusión de que me ha parecido un libro ameno pero nada del otro mundo. Sin embargo, este libro tiene un algo, que ha hecho que me guste más de lo que parece (o al menos esa es mi impresión) al margen de su calidad o trama.

En definitiva un libro que recomiendo, bastante divertido y que os hará pasar un buen rato. Espero repetir pronto con Brunetti, a ver si sus otros libros tiene ese no sé qué.

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Segura que la mayoría conocerá este libro, que hace unos pocos años se convirtió en todo un fenómeno. Tengo que reconocer que este libro lo he comprado sobre todo por su edición, que es toda una monada. No sé si los habréis visto en las librerías, pero Salamandra para conmemorar su décimo aniversario ha sacado varios de sus éxitos en una colección muy minimalista, con portadas de un solo color y las hojas redondeadas. Eran tan adorable que me lo compré, un libro que hasta ahora no me había inspirado mucho interés súbitamente me llamaba la atención, todo a causa de esa edición, desde mi punto de vista, tan acertada.

El argumento del libro es un poco difícil de resumir, por eso cojo la sinopsis de la contraportada: «En una clase de primer curso Mattia había estudiado que entre los números primos hay algunos aún más especiales. Los matemáticos los llaman números primos gemelos: son parejas de números primos que están juntos, o mejor dicho, casi juntos, pues entre ellos media siempre un número par que los impide tocarse de verdad. Números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43. Mattia pensaba que Alice y él eran así, dos primos gemelos, solos y perdidos, juntos pero no lo bastante para tocarse de verdad.»
Esta bella metáfora es la clave de la dolorosa y conmovedora historia de Alice y Mattia.

Así pues nos encontramos con dos personajes marcados cada uno por un hecho trágico que a condicionado sus vidas. Quizás Mattia es un personaje más típico, con cierto aire a déjà vu, a pesar de que su primera desgracia es más dura y con una trama más repetitiva; mientras que Alice me parece más interesante y en ella se observa más evolución. Desde mi punto de vista, la mayor diferencia entre ellos dos es que Alice es un personaje que intenta evitar la soledad e integrarse, a diferencia de Mattia que más bien parece buscarla como una especie de “castigo”. Sin embargo los dos personajes están en conjunto bien definidos, son profundos y bastante creíbles.

Quizás lo mejor del libro es el estilo de Giordano claro, conciso pero sin dejar de estar trabajado y ser poético. Hace que el libro se lea rápidamente, enganche, y que prácticamente nunca llegue a cansar, a pesar de que la trama empiece a decaer, como explicaré a continuación.

La novela está estructurada de manera que cada capítulo está espaciado por unos cuantos años y cada uno no tiene normalmente una larga duración (en el tiempo de la historia), sin embargo algunas de esas elipsis se rellenan con pequeños resúmenes de lo más relevante. Esta tiene un arranque interesante y muy entretenido, que te mantiene pegado a la historia durante los capítulos en los que se cuentan los “sucesos” y su adolescencia (la mejor parte del libro con diferencia, que me ha encantado). Sin embargo, para mí, desde que se empieza a contar sus juventudes el ritmo y el interés bajan un poco , a pesar de eso, el autor gracias  a su escritura consigue mantener la narración.

Ya durante las última parte, sí que decae de verdad, sobre todo la historia de Mattia, afortunadamente la de Alice aguanta gracias a varios acontecimientos. Los personajes empiezan a estar algo perdidos y sus correspondientes tramas van un poco a la deriva, resultando bastante anodinas. PERO ocurre algo, un giro inesperado, quizás demasiado forzado, pero que parece que va a revivir la acción. Tampoco esperaba que a partir de ahí la novela se convirtiese en un thriller pero este nuevo elemento es totalmente desaprovechado. El final no es que sea incoherente, ya que era lo que se esperaba pero sí que me parece que la manera de la que está resuelto es desafortunada. De repente un personaje se empiezan a comportar bajo mi punto de vista de manera bastante irracional, y la metáfora de los números primos empieza a perder sentido ya que lo son no por las circunstancias sino por sus propias acciones. Creo que el final podría ser mejor, a pesar de acabar igual, si se hubiese utilizado ese “elemento sorpresa” o si hubiese una mayor influencia de las circunstancias. Además de todo, este cierre me ha dejado bastante fría algo así como “Vale, ¿esto es todo?”.

En resumen, una historia que no está mal pero que va perdiendo gracia aunque nunca llega a resultar soporífera ni pesada. Si hubiese seguido la línea de los primeros capítulos, sí me habría parecido una gran novela, pese a eso es una lectura recomendable y ligera pero tampoco entiendo ese gran boom. Es una novela en general buena pero que en mi opinión no le ha sacado todo el jugo a su planteamiento. Un 7 sobre diez.

Descubrir este libro es de lo mejor que me ha pasado últimamente (en el plano literario). Hace tiempo que no me ocurría algo así, coger un libro sin saber nada de él, ni siquiera haber oído el título. La sinopsis prometía, sin embargo, rebajé mis expectativas ya que con un libro comprado por corazonada nunca se sabe. Afortunadamente, no me ha decepcionado, a pesar de tener algunos defectillos. Desgraciadamente, tuve que dejar de leerlo durante una semana ya que tenía que terminar una lectura obligatoria, lo que quizás haya afectado negativamente a su valoración. Otra cosa que tengo que decir es que la sinopsis de la edición de bolsillo es horrible, desvela una buena parte del libro, o sea que recomiendo que no la leáis. Aquí va el argumento:

Cuando su compañero aparece muerto con signos de haber sido torturado por la mafia de la droga, el agente de la DEA, Art Keller, emprende una feroz venganza. Encadenados a la misma guerra, se encuentran una hermosa prostituta de alto standing; un cura católico confidente de esta y empeñado en ayudar al pueblo, y Billy «el Niño» Callan, un chico taciturno convertido por azar en asesino a sueldo. Narcovaqueros, campesinos, mafia al puro estilo italoamericano, policías corruptos, un soplón y un santo milagrero conforman el universo de esta historia de traiciones, frustración, amor, sexo y fe sobre la búsqueda de la redención.

Así que nos encontramos con una historia sobre el narcotráfico pero que abarca mucho más, desde la lucha contra el comunismo en Sudamérica llevada por la CIA hasta la decadente mafia de Nueva York. Hay gente que lo compara a El Padrino, y a pesar de que también lo he leído no podría compararlos ya que los leí con circunstancias diferentes, pero es verdad que tiene cierto aire.

La historia se cuenta desde el punto de vista de varios personajes totalmente diferentes pero cuyas historias se van poco a poco entretejiendo. Esta manera de narrar sirve para enganchar rápidamente (normalmente se cambia de punto de vista cuando va a ocurrir algo) pero quizás también es un lastre en la primera mitad del libro ya que parece que no ocurre nada realmente relevante, sino que parecen pequeños acontecimientos que llevan a algo mayor. Esto más la mala sinopsis ha hecho que durante el primer tercio del libro, pese a que estaba enganchada, sintiese que la historia no avanzaba mucho. Afortunadamente, la trama después avanza rápidamente y de manera cada vez más interesante hasta el final, que es un poco previsible pero sí emocionante. Pese a que no está mal, me ha parecido poco cosa respecto al libro, que creo que se merece un cierre mejor (como mínimo un epílogo más explicativo).

En el plano estilístico, Winslow tampoco es un gran escritor pero sí eficaz. Es el típico estilo de novela negra con frases cortas y no muchas descripciones. Sin embargo, hay una cosa que a mí me ha llamado la atención: nunca había leído un libro tan crudo. Torturas explicadas minuciosamente con los detalles más escabrosos y bastante sexo explícito; aunque tampoco llega a ser algo gratuito, sino que aparece en momentos que lo justifican. Digamos que no es apto para estómagos muy sensibles.

Lo que me ha molestado es la traducción “Made in México”, que no creo que sea la traducción mejicana de la novela sino una con más expresiones típicas de México. Eso en sí no está mal, pero otra cosa es saber utilizarlo adecuadamente. Y bueno, suena un poco raro leer a irlandeses decir “chingada” o “carajo”, para mí es la misma sensación que ver una película con doblaje latino. Salvo eso, la traducción es en general decente aunque tenga ciertos errores.

Otro de los aspectos más destacables es lo bien documentado que está todo (al parecer tardó seis años), gracias a la novela me he enterado de cosas bastante chocantes que hizo la CIA en las últimas décadas y he comprendido mejor como funciona el narcotráfico.

Quizás es una novela demasiado ambiciosa ya que intenta abarcar demasiado, pero pese a sus defectos es de los mejor que he leído últimamente. Sin duda repetiré con el autor, a ver si sus otros libros me gustan tanto como este. Muy recomendable.

The Walking Dead (serie)

“The Walking Dead” es una serie de zombies de la que seguramente hayáis oído hablar, ya que se emitió hace poco en la Sexta con bastante promoción. Como no tenía ninguna serie que ver, decidí probar con esta, porque lo que había leído por Internet era bastante positivo y muchos compañeros hablaban sobre ella.

Realmente, el género zombi nunca me ha llamado la atención, me parece repetitivo (siempre se sigue el mismo desarrollo) y en general, suele aparecer en productos bastante cutres. Pero a “The Walking Dead” la presentaban como una serie “con zombies pero no de zombies” o más bien como una serie centrada en la supervivencia (¿no todas van de eso xD?) y con una gran evolución de los personajes, es decir un producto de zombies “diferente”. En realidad, “The Walking Dead” está basada en un cómic homónimo que tiene bastante éxito.

La serie empieza cuando Rick, un policía, se despierta en el hospital después de haber estado en coma por culpa de un disparo. Desde el primer momento nota algo extraño: el reloj está parado, no hay médicos, las flores están marchitas… Cuando consigue levantarse, se da cuenta de que algo va realmente mal: el hospital parece un campo de batalla y hay muertos caminando. Al llegar a su casa, su familia ha desaparecido… Como veis no es especialmente original, pero este primer capítulo es con diferencia el mejor.

La serie es entretenida, consigue enganchar y está bien hecha sin embargo no le veo nada de muy especial. Creo que a medida que la serie avanza, se va poco a poco desinflando (y otras personas también piensan lo mismo), después de los dos primeros capítulos (en total son seis), la cosa pierde emoción, los guiones empeoran y coge más un aire de “Perdidos”. Pese a eso, la serie atrapa porque justo los capítulos acaban cuando va a ocurrir algo importante.

Tampoco he visto esa gran evolución de los personajes (en la mayoría, ligeros cambios) aunque tampoco están mal construidos ni son planos, tal vez un poco estereotipados (Rick es demasiado héroe) pero que superan la media de este tipo de series. Otra cosa que tampoco me ha convencido mucho son algunos momentos pastelosos, muy de serie americana y con cierta moralina.

Quizás lo que más destaca de la serie es el aspecto técnico, se ve que no han escatimado recursos. Hay un gran número de extras bien maquillados, un ambiente y una fotografía que concuerdan con la situación, buenos escenarios… Para mí gusto a veces es demasiado gore (cuando descuartizan el zombi, ¡buaj!), afortunadamente no son más que unos momentos. Eso sí hay un buen número de cabezas reventadas o sea que no sé si una persona muy sensible lo aguantaría. De todas maneras, me la imaginaba más asquerosa.

Para terminar, tengo que mencionar dos pequeños detalles que no me han convencido. El primero es el doblaje, que mediocre en general y tirando para horroroso (e irritante) en algunos casos, como el del niño; no sé como lo han hecho tan mal en una serie de bastante éxito. El segundo es más técnico y es que ningún momento he visto a los protagonistas fallar un tiro y eso que no son soldados de élite. Aun sería creíble para los policías, ¿pero los otros?

En resumen, una serie entretenida y recomendable si os interesa el argumento, pero yo no veo esa maravilla ni esa originalidad que otros ven (sobre todo en los últimos capítulos). Espero que en la segunda temporada, los guionista vuelvan a recuperar el ritmo de los primeros capítulos.

Hasta hace poco, Eduardo Mendoza nunca me había llamado mucho. Sí, un autor español conocido, pero sabía poco más. Sin embargo después de ver de que iba “Riña de gatos” sí que me empezó a interesar. Al final, por Navidades nos lo regalaron pero como mi madre lo cogió primero, tuve que contentarme con “La ciudad de los prodigios”, que ya estaba por casa. Ya anticipo que pienso repetir pronto con Eduardo Mendoza.

La novela está ambientada en la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX, entre las dos exposiciones universales que tuvieron lugar en la ciudad (1888 y 1929); y cuenta la historia de Onofre Bouvila, un muchacho que llega a Barcelona con trece años, justo antes de la primera Exposición Universal. Empezará repartiendo panfletos anarquistas pero poco a poca irá medrando, a la vez que Barcelona va cambiando.

A priori, no es una historia muy original pero nada más lejos de la realidad; está llena de elementos surrealistas, de situaciones cómicas y múltiples historias paralelas que le dan interés. Estás últimas no entorpecen la narración, sino que aportan interés a la principal, sin embargo, el último tercio de la novela, creo que se abusa de ellas y a veces hacen perder el hilo de la principal o de otra historia secundaria.

El arranque no está mal, pero no es de esos que engancha desde la primera. Tampoco puedo decir que tenga un ritmo trepidante, pero sí que es constante y avanza con soltura durante la mayor parte de la novela. Sin embargo, las últimas cien páginas (el último tercio-cuarto), en mi opinión hay un bajón muy notable, del que solo se logra salir en las últimas veinte páginas. Parece que en ese momento el autor ya no sabe muy bien por donde tirar, Onofre Bouvila ya está en la cúspide (por lo tanto ya no puede subir más y la narración pierde interés) pero se lo nota algo perdido, moviéndose entre el arrepentimiento y la reafirmación… No es que sea una parte insoportable ni mala pero para mí le restó diversión al libro, que hasta ese momento me tuvo muy entretenida. El final me gustó, no lo vi venir hasta las últimas páginas, tiene un puntito cómico y surrealista muy agradable. Además, deja con la duda, lo que hace que pierda parte su toque trágico. Lo vi bastante acertado, uno de las pocos finales dignos posibles y que hace que la historia se recupere.

Onofre Bouvila es el protagonista indiscutible de la novela. Ambicioso, frío, cruel, inteligente… Quizás demasiado inhumano para ser totalmente creíble (aunque todos sepamos lo inhumano que puede ser el hombre), pero bastante singular e interesante. Desde mi punto de vista, el momento en el cual sí que resulta demasiado inverosímil es a su llegada a Barcelona; con trece años dudo mucho que alguien tenga tal madurez y semejantes reflexiones, pero bueno, Bouvila es “especial”. Siguiendo con los otros personajes, la mayoría son bastante caricaturescos, extremos o estrafalarios, añadiéndole humor a la historia; aunque sin ser planos ni maniqueos (básicamente, no hay ni bueno ni malos). Por lo tanto, se puede decir están entre lo irreal y lo real.

La ambientación me ha gustado bastante, me he logrado crear una idea de esa Barcelona, muy diferente a la actual aunque a veces las indicaciones tipo “en la calle Y, cruce con la calle Z, donde ahora se encuentra el quiosco W”, no son muy elocuentes para el lector no-barcelonés. Sobre la localización histórica pienso más o menos lo mismo, sin embargo a ratos me resultó ligeramente desconcertante por la mezcla de datos imaginarios y reales. Al principio no sabía muy bien distinguirlos (no conocía el estilo de Mendoza) y me quedaba realmente extrañada; pero al final le fui cogiendo el truco, a pesar de eso tengo que reconocer que no sé si algunos hechos son invenciones del autor.

En conclusión, un libro ameno aunque no me ha atrapado pero se nota que Mendoza sabe escribir. Sin embargo, su última parte, desgraciadamente, la desluce. La veo bastante recomendable, aunque no esperéis un ritmo trepidante.

El año pasado hice a final de curso, una crítica conjunta sobre todos las lecturas obligatorias del año; sin embargo ahora prefiero hacerlo por trimestres, para que no sea tan pesado. Empezamos con los libros leídos en francés:

Un barrage contre le Pacifique, de Marguerite Duras

Con este empezamos el año, pero en ese momento no me imaginaba el tostón sería. Un título bastante sugerente (traducción mía al español: “Una presa-dique contra el Pacífico”) y una autora conocida, la cosa no pintaba tan mal aunque el argumento no me mataba… Resumido, es la juventud de la autora en Indochina, junto con su hermano y su madre y las dificultades que tienen. Es una novela autobigráfica, es decir, que coge elementos de su vida y los mezcla con la ficción.

No sé porque, exactamente, porque me gustó tan poco esta novela. El estilo no es malo (salvo por un par de diálogos sonrojantes), la historia tampoco está tan mal, la ambientación está lograda… Eso sí, los personajes a ratos me eran un poco insoportables, la chica parece estúpida con la admiración y la sumisión exagerada hacia su hermano, y cuando malgasta sus oportunidades con un pretendiente. Lo que creo que falla es la manera de narrar la historia, a ratos muy pesada y repetitiva. Por ejemplo, el hermano conoce a una mujer casada rica en el cine y juntos terminan emborrachando al marido. El episodio empieza bien y engancha pero afuerza de repetir durante treinta (o más) páginas la cantidad de bares que visitaron, como iban dándole más y más copa al hombre y le acompañaban al baño; terminaba cansando, deseando que terminara ya.

En resumen, una lenta agonía de más de 300 páginas, aunque con algunas partes interesantes, que terminé a base de voluntad. No lo recomiendo, tengo entendido que la autora cambió mucho su estilo después pero no creo que me arriesgue (tengo uno por casa).

La petite fille de Monsieur Linh, de Philippe Claudel

Después de “Un barrage contre le Pacifique”, me le temía lo peor. Afortunadamente, este era mucho mejor (y corto). No me llegó mucho al corazón, que es un poco para lo que está hecha la historia, pero sí que le cogí cariño a los personajes. Todo narrado con un estilo muy sencillo que le da fuerza  y que además hace el libro muy ligerito.

Monsieur Linh es un anciano asiático refugiado en un país occidental, sin más familia que su pequeña nieta, muy tranquila. A pesar de no saber nada del idioma del lugar, trabará amistad con un hombre… Básicamente el libro trata los temas de la soledad, de sentirse extranjero y la amistad. Está bastante bien, nada extraordinario, pero después de el anterior, me supo a gloria. Tengo entendido que está traducido al español como “La nieta del señor Linh” pero que es bastante carito para su número de páginas. Lo aconsejo, sobre todo si podéis leerlo en francés. Por cierto, si lo leéis, atención con el final…

De quel amour blessé, Fouad Laroui

Creo que es el que más me ha sorprendido por ahora. Una amiga que se lo había empezado antes decía que era incomprensible y lleno de notas a pie de páginas, algunas personas se quejaban de lo confuso que era… Por lo tanto lo empecé con las expectativas muy bajas, además sabiendo el argumento, una historia de amor entre una judía y un hijo de musulmanes (Judith y Jamal) en Francia a la que se oponen las familias. Ya me imaginaba el típico rollo sobre tolerancia, multiculturalidad etc; con una historia que no sería más que una excusa. No es que tenga nada en contra sino que pienso que para eso ya están los libros de educación cívica.

La historia, al contrario, trata esos tema de manera cómica y menos convencional de lo habitual.  Y esta narrada desde el punto de vista de un primo de Jamal, que a la vez informa a la pareja de que está escribiendo su historia. Ellos se quejan al narrador a veces de los cambios introducidos (en la realidad “ficticia” se llaman Clémence y Abderraman), le piden que les invente capítulos, deja que Jamal escriba su autobiografía a la vez que aparecen los correcciones (una de mis partes preferidas)… Una manera muy curiosa, nunca había visto nada idéntico (porque parecido sí), situaciones cómicas y algo surrealistas, personajes caricaturescos; aunque a veces era un poco lioso. Sin embargo lo que más me ha disgustado es la utilización constante de lenguaje vulgar y familiar francés (con expresiones moras), el argot de las banlieus (barriadas a las afueras donde están la mayoría de los inmigrantes); que me parece correcto en el caso de los diálogos, para que sean más verosímiles pero no su uso constante en la narración, que termina siendo cargante sobre todo sino se está acostumbrada. Es como si se escribiese un libro entero con mucho “el illo trincó a su vieja y se fue porretear con zu’ primoh“. Salvo cosas así, buen libro, bastante peculiar, aunque dudo mucho que llegue a estar publicado en español porque es prácticamente intraducible.

Ahora, el libro en español:

Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós

La novela empieza con Pepe Rey llegando a la ciudad (ficticia) de Orbajosa para conocer a su prima, Rosario, con la que han concertado un matrimonio. Sin embargo, la mentalidad abierta y moderna de Pepe Rey chocará con la de los orbajosenses, cerrada y tradicionalista, y en concreto con la de su tía Doña Perfecta y el sacerdote amigo de esta, Don Inocencio…

Es el primer libro que leo de Galdós y me ha gustado bastante (y eso que no es de los más conocidos). La historia se desarrolla con un buen ritmo, a pesar de cierta caída en los capítulos centrales, pero con un final muy sorprendente, más que eso, realmente chocante. Aunque los personajes no están mal (algunos más logrados que otros), lo que sí se ve demasiado desde el principio es quienes son los “buenos” y quienes los “malos” y cuales son más o menos sus intenciones; pero la trama afortunadamente nos es muy predecible. Otra cosa que al principio no me convencía mucho era la historia de amor, no sé por qué, pero después de uno o dos capítulos ya se me hizo creíble. Salvo eso, el libro es entretenido y bastante bueno, en definitiva, recomendable.

Conclusión: En español, como siempre (y espero que siga así), el libro no estado mal (en este caso bastante bien), afortunadamente nunca me he tenido que tragar un libro totalmente soporífero. Sin embargo, en francés, siempre toca algún libro que me resulta realmente aburrido; la excepción fue el año pasado, que me gustaron casi todos aunque tuviese trampa porque muchos no eran de autores francófonos. Cuando terminé “Un Barrage…”, pensé “Dios, si esto es el primer libro del año, no me imagino como serán los otros“, pero como veis, por ahora la cosa no ha ido tan mal.

Esta vez sí que había abandonado el blog, y mucho. Llevaba casi sin pasarme desde la última vez que escribí una entrada, allá por diciembre, sin visitar el blog. Simplemente, no me apetecía nada escribir, estaba por abandonarlo definitivamente. Pero hace pocos días me empezó a entrar el gusanillo por publicar algo, y aquí estoy, después de este parón, aunque no aseguro que vuelva pasarme regularmente, sobretodo porque las vacaciones se acaban. Espero, por lo menos, no haber perdido los pocos lectores que me seguían.

Bueno, para volver a coger el “ritmo”, una reseña ligerita sobre un libro que todavía estoy leyendo de Nives Concostrina, o para mí, la señora que me despierta de verdad. Porque una cosa muy diferente es levantarse de la cama y otra despertarse realmente, siendo capaz de hacer algo en modo “no-zombie”. Y es que Nieves Concostrina, a parte de participar en diversos programas de radio, tiene una pequeño espacio (no más de dos minutos), por la mañana, a eso de las siete y media en Rne, en el que cuenta una pequeña anécdota histórica de manera humorística relacionada con la fecha del día (por ejemplo, hoy día cinco de enero, hace setenta y cinco años murió Valle-Inclán…).

Volviendo al libro en cuestión, que me prestaron hace unas semanas “Polvo eres” es una colección de pequeñas anécdotas relacionadas con cadáveres de famosos (personajes históricos, religiosos, cantantes, etc) o su entierros, más algunas historias relacionadas con la muerte, todo eso con un toque de humor. Aunque el tema pueda parecer desagradable o deprimente a algunos, la manera de la que está escrito le quita casi todo lo siniestro que el tema tiene. Hay que decir que Nieves pierde parte de su gracia escribiendo, sobre todo porque su tono le añade gracia a lo que dice.

Las historietas están bien en general, hay algunas que no conocía pero creo que la mayoría resultarán como mínimo curiosas, eso sí hay bastante diferencia de nivel entre unas y otras, y es que llenar 300 páginas sobre un tema tan preciso debe ser difícil, sin embargo algunas, afortunadamente una minoría, me parecieron con demasiada poca chicha.

Evidentemente, este libro no está destinado a ser una joya de la literatura, pero es muy ameno e ideal como lectura ligera cuando no se tiene mucho tiempo o como hago yo, para leer de vez en cuando alguna anécdota, sin seguir ningún orden. También lo veo bien para regalos (justo ahora que han pasado las Navidades jeje), si no conocemos mucho  a la persona (es una lectura bastante neutra) o si esta no es muy amiga de la lectura, porque creo que este libro lo podrá leer casi todo el mundo, tanto por su contenido como su estructura, que lo hace perfecto para picotear.

Supongo que en esta valoración habrá influido el hecho de que no me haya tenido que gastar ni un euro porque a lo mejor el libro (unos 16€) me parecería un poco caro para lo que ofrece . De todos modos lo recomiendo y espero poder leer otro libro de Nieves Concostrina y por supuesto seguir escuchándola por las mañanas