Por variar un poco en el blog ya que me estaba cansando un poco de hacer críticas, he decidido abordar este tema. Supongo que casi todos nos hemos encontrado alguna vez en la vida con algún librero incompetente o antipático.
En las grandes librerías de cadenas (tipo Fnac, Casa del Libro…) esto no se hace tan patente ya que los encargados simplemente se limitan a hacer su trabajo, es decir, buscar un libro, aunque a veces no tengan mucha idea. A veces, es desesperante ver como no les suena de nada un autor a pesar de ser conocido. No se acercaran a preguntarnos si buscamos algo en concreto, ni empezarán a charlar con el cliente pero bueno cumplen su función. En definitiva, el trato suele ser correcto pero algo frío. A cambio de eso, no agobian, no juzgan y se tiene bastante libertad (hay algunas en la que mirar más de un cuarto de hora parece un crimen).
En general, suelo ir a las de este tipo porque suelen hacer descuentos, ofertas y se puede estar tranquilamente pues algunas librerías pequeña yo me siento demasiado “observada” y con cierta presión. También voy a alguna librería más pequeña (aunque sigue siendo grande pero no forma parte de una cadena) en la que me medio conocen pero al estar más lejos la frecuento poco. Sé que hay gente que prefiere las librerías pequeñas por eso del trato personalizado, pero para gustos, colores. A decir verdad, en Málaga hay pocos librerías pequeñas que no sean de viejo.
Reconozco que tampoco voy mucho a las de viejo, porque normalmente suelo ir con una idea predeterminada y creo que las librerías de viejo son ideales para encontrar alguna ganga por sorpresa ya que no suelen estar muy organizadas. Sin embargo, no sé si es solo una impresión mía pero en general en los libreros de éstas son especialmente bordes, o al menos en éstas el trato es más bien seco. En algunas, casi parece que les moleste que mires los libros, que comentes cualquier cosa (aunque sea en voz baja)… Para eso mejor no montar una librería xD, porque así dudo que vendan algo.
Voy a contar algo que me sucedió hace unos meses. Fui con una amiga a una librería de viejo cuyo nombre no mencionaré para preguntar si tenían El nombre de la Rosa. Entramos, saludamos normalmente y antes de que pudiese preguntar nada, la encargada me lanza “¿Manga?”. Tuve un momento de desconcierto pues pensaba que se estaba refiriendo a ropa pero rápidamente comprendí que me estaba preguntando si quería cómic japonés. A lo que respondí “No, libros”. ¡Arriba los prejuicios! Claro, como soy joven obligatoriamente me tiene que interesar el manga. De paso, que me hubiese ofrecido un póster de Robert Pattinson (el de Crepúsculo). En sí, la pregunta no me molesta pero es que me lo dijo de una manera muy borde, expeditiva y nada más entrar, como queriendo que saliese pronto de allí. Es como si un calvo entra en una farmacia y le preguntan si quiere un crecepelo. Casi siempre que he entrado me he encontrado con un trato similar y nunca agradable. Es una pena, porque tiene muchísimos libros y es bastante agradable (el sitio) aunque los precios sean caros (comparé precios entre dos libros una misma edición en el mismo estado y en ésta era 2,5€ más caro). Entiendo que pueda ser frustrante no vender nada pero este trato quita las ganas de mirar detenidamente los libros y por lo tanto de comprar. Para eso prefiero el trato de cualquier gran librería.
Lo que sí que he descubierto son las librerías de saldo u ocasión, que para quien no lo sepa son librerías en las que se venden libros nuevos pero que son restos de ediciones, colecciones, o que no se vendieron en su momento o a veces que tienen algún defecto… Quizás falta un poco de variedad pero seguro que se puede descubrir algo interesante. Es verdad que a veces pueden estar un poco viejos o estropeados pero como suele haber bastantes ejemplares de un mismo libro, es cuestión de rebuscar y comparar. Además suele haber ofertas y es fácil encontrar libros en buenas ediciones muy baratos. Por ejemplo, en una (Librería Proteo Ocasión), había una oferta bastante interesante: todos los libros de Edhasa a 3€ (independientemente del tipo de edición) y si compras cuatro, salían por 10€. Además, algunos de los libros se encuentran en las librerías, con las mismas ediciones, pero a un precio muy superior.
Bueno, creo que me he ido por un poco por las ramas. ¿Habéis tenido que hacer frente a algún librero incompetente/maleducado, etc? ¿Qué tipo de librerías preferís? ¿Alguna anécdota en particular?

Acabo de llegar a tu blog un poco por casualidad y me encuentro con debate muy interesante. Coincido contigo y también prefiero las grandes librerías ya que te dan esa privacidad y libertad de estar todo el tiempo del mundo mirando libros y leyendo sipnosis sin sentirte observada aunque el trato sea muchas veces algo lejano. Sin embargo, cuando he entrado en librerías más pequeñas me han asaltado con necesita algo, o busca algo en especial y a mi eso me pone nerviosa ya que no suelo ir a comprar con una idea fija sino que me dejo vagar por las estanterías y muchas veces dejo que el libro me elija a mi.
Aasí que yo me quedo con las grandes librerías la verdad. Por cierto, no conocía lo de la librerías de ocasión pero que venden libros nuevos. Será interesante darse un paseíto por alguna a ver si pillo algo.
Un saludo, cargadadelibros.blogspot.com
¡Bienvenida al blog, M.! Veo que tenemos la misma opinión, y además a mí también me agobia que me pregunten. Otra cosa es que si estás mirando mucho tiempo o preguntas algo y después no compras, normalmente no les hace mucha gracia (y lo entiendo). Aunque también están las librerías medianas-grandes que a la vez que dan bastante libertad, tienen un trato mejor aunque estén peor organizadas.
Sobre las librerías de saldo, creo que La Casa del libro tiene una sección. Por cierto, un blog muy interesante.
¡Saludos!
No suelo frecuentar las librerias, pequeñas o grandes, pero cuando lo hago tampoco pregunto mucho. Suelo pedir directamente lo que quiero, pues ya me he informado previamente. Me gusta mirar la revista de Círculo de Lectores, de la que soy socia, pues trae mucha información. Luego compro ahí o en otro sitio, pero ya informada.
Con esto quiero decir que tengo poco trato con los libreros.
pues qué interesante. En mi cuidad todas las librerías son relativamente pequeñas, excepto la del corte inglés, que es la del corte inglés. Y el otro día fui por 2ª vez al fnac de Oviedo y me quedé alucinada cuando tuve que deletrear s-t-e-f-a-n z-w-e-i-g al chico que me atendió. Menos mal que al final me encontró el libro que quería!
vamos, que ya nunca voy a comprar en sitios así, voy a ir a las más pequeñas, que la verdad es que nunca me he sentido agobiada en ellas, y te saludan al entrar y todo eso…
Veo que las opiniones están divididas, es verdad que en sitios como Fnac, Corte Inglés hay algunos que parecen que no han cogido un libro en su vida. Entiendo que a veces no conozcan todos los libros pero un básico… Al menos las empresas podrían preguntarles en qué sección les gustaría estar, sobre todo en sitios como la Fnac que parecen más “relajados” (como empresa). Isi, tienes suerte de nunca haber tenido esa sensación, a lo mejor en tu ciudad son especialmenente amables
. Antes en mi familia éramos del Círculo de Lectores pero a mis padres no les gustaba eso de escoger libros por catálogo y tener que pagar una cuota.
Ascen, yo normalmente suelo ir con idea fija pero siempre me gusta mirar un poco y a veces solo voy a mirar
¡Saludos!