Cosas de las vacaciones, cuando una está cansada (y no le apetece leer ni hacer otra cosa) se traga cualquier cosa en la televisión y bueno, lo más interesante que había era un programa de Cuatro llamado “21 días: lujo”. El programa consiste en que una reportera vive 21 días en una determinada situación, y en este caso vivir 21 días nadando en el lujo. Total que se hace un cambio de aspecto (vestidos, maquillaje, joyas) y se va a vivir la buena vida. El programa no estaba mal pero lo malo de este tipo de reportajes es que simplemente te muestran las cosas pero no te informan ni hacen ninguna reflexión (en este caso la reportera hacía pequeñas reflexiones), estilo “Callejeros” pero con un poco más de nivel. Otra cosa es que los reporteros parecen un poco paletos cuando se quedan deslumbrados por el lujo de una manera tan estúpida, como un cateto de pueblo que va por primera vez a la ciudad. Y ese éxtasis al oír el precio. No digo que no se impresionen pero tampoco tienen que ponerse a hiperventilar. Pero lo peor de estos reportajes no es lo que muestran sino algunos de los “personajes” que aparecen. Y no hay cosa que más odie que los nuevos ricos horteras con deseos de fama. Sí esa persona sin elegancia ni educación que da el pelotazo (gana mucho dinero de golpe) y su único afán es “A ver como ostento más”, es decir comprar un reloj que se ve a 2 kilómetros de distancia, unos pendientes que les deforman el lóbulo, unos collares que no sé como no les rompen el cuello y que tiene la piel quemada por los rayos UVA e hinchada por el bótox. Si eres un rico anónimo ¿para que exhibirte en programas?, si no tienes ansias de notoriedad, ¿para que pierdes el tiempo enseñándoles tu casa? Además eso puede ponerte en peligro ya que muchos ladrones te verán por la televisión. Otra cosa es si ya eres famoso pero sino…
No critico como la gente se gasta el dinero, ya que si es suyo pueden hacer lo que quieran pero esa obsesión por ostentar, en la que lo único que importa es que se vea bien grande el logo aunque sea feo me parece una estupidez. Es decir no critico al que se gasta una millonada en coches o ropa con gusto.Y lo peor es cuando van de cultos (“o sea he citado un libro, que culto soy”) o de solidarios (“o sea voy una fiesta súper solidaria y lo que paguemos será para los pobres”).
Bueno hasta aquí mi parrafada.